A continuación se incluye un extracto del artículo publicado en el diario El Debate.
a luchado contra el Kremlin de Vladimir Putin, y desde hace un tiempo ha fijado su atención en la Hacienda española: el abogado estadounidense-canadiense especializado en casos internacionales complejos Robert Amsterdam lleva un tiempo al sistema tributario español de actuar de forma «depredatoria», de cebarse con los más pobres y de alentar prácticas «mafiosas».
Esta semana, el socio fundador de Amsterdam & Partners LLP ha visitado Barcelona, ciudad a la que ha acudido para presentar el libro Hacienda y el Estado Dual, coescrito junto a Christopher Wales. El ensayo se publicará el mes de mayo, pero sus autores han decidido aprovechar la fiesta de Sant Jordi para darlo a conocer a los primeros lectores. Amsterdam atendió a El Debate en la capital catalana antes de coger el avión de vuelta.
–Para el neófito, ¿cuál es el principal problema que detecta en la Hacienda española?–Mira, lo gracioso de España es que el tiempo engaña a todo el mundo. Esto es el paraíso, lo acepto, pero vuestro sistema tributario no tiene nada que ver con el estado de derecho. Nunca he visto tanto miedo en mi vida como el que veo en España con los impuestos. En este festival [en Sant Jordi] venía gente a comprar diez copias del libro, y querían pagar en efectivo, para que Hacienda no lo supiese. Esta es la paranoia que se vive.
Los bonus de los inspectores de Hacienda, bajo lupa: hasta 36.000 euros con criterios «poco transparentes»
Así que cuando me preguntan si puedo definir el problema estructural… Bueno, lo hemos hecho en el libro. Hay un centenar, empezando por el sistema de bonus, que es indignante. Incluso Hacienda admite que los inspectores se llevan un beneficio: dicen que es muy pequeño, pero admiten el bonus. Eso es como ir a juicio sabiendo que el juez se está llevando 20 [dólares] debajo de la mesa. Este cáncer infecta todo el sistema.
–No es el único problema que detectan en Hacienda y el Estado Dual.
–No, hay más. Está el pagar para jugar, o la presunción de veracidad a favor de los otros… pero nada explica el miedo en las calles, nunca he visto algo parecido, ¡y eso que he estado en la Unión Soviética! Además, cuando la inteligencia artificial golpee, si Hacienda no se ha disuelto e integrado en el Ministerio de Economía, esto será [como una novela de] Orwell, un Gran Hermano a gran escala.
–El Ministerio de Hacienda, como es de esperar, ha defendido la integridad de sus inspectores y ha negado que tenga comportamientos «mafiosos», como ha criticado ud.
–Hacienda son unos sádicos, pero entiendo que quieran proteger sus bonuses: tienen mucho interés en mantener el sistema funcionando. Lo ridículo es que me critiquen los asesores fiscales –estoy haciendo su trabajo, debería darles vergüenza–, o que los colegios de abogados no me hayan invitado a hablar. Una abogacía temerosa es probablemente la muestra más elocuente de lo enfermo que está el sistema español.