Una entrevista con Robert Amsterdam fue publicado por The Objective. Una selección de texto:
La primera misiva de Amsterdam&Partners tuvo lugar el 5 de febrero. En esta ocasión iba dirigida a Soledad Fernández Doctor, directora General de la Agencia Estatal de Administración Tributaria. Una carta motivada, por la que la propia Fernández Doctor les remite días antes, por la preocupación que en la AEAT había provocado el anuncio publicado por este despacho, el pasado 7 de diciembre en Financial Times.
El rotativo británico se hacía eco del citado informe, un documento en el que, a lo largo de 148 páginas, el bufete de Amsterdam y Walles se centra en testimonios de un «grupo concreto de víctimas (nacionales de otros estados miembro de la UE y otros países), que creyeron que el gobierno español quería que pusieran en práctica su experiencia y maestría en España, y que ahora se están viendo perseguidos de manera incesante por causa de impuestos que les aseguraron no serían gravados».
En opinión de estos dos abogados anglosajones -sostienen en todos sus escritos, el último del 6 de mayo-, la Hacienda española es hostil con los contribuyentes en líneas generales, y muy en particular con los impatriados que tributan según la Ley Beckham. Entre tantos fallos institucionales, encuentran que el sistema de incentivos, para su personal de inspectores -en 2025, por valor de 125 millones de euros-, condiciona a los empleados a recaudar todavía más rentas personales e IVA antes del 31 de diciembre de 2025.
Infracciones sistémicas
Amsterdam y Walles se están reuniendo estos días -como ha podido conocer THE OBJECTIVE– con fiscalistas españoles para conocer de primera mano los fallos de la Agencia Tributaria, y elevarlos a los tribunales para que Hacienda responda y corrija actuaciones. En su opinión, la AEAT ha consolidado una serie infracciones sistémicas, de multas, graves y recurrentes del Estado de derecho, lo que la mayoría juzgaría incompatibles con las normas y los valores de la UE.